La película cuenta la historia de Shaun (Simon Pegg), un vendedor que vive en Londres, inmerso en la rutina de la ciudad. El protagonista vive junto a Ed (Nick Frost) y Pete (Peter Serafinowicz). Las actividades que realizan a diario es jugar TimeSplitters 2 en la Playstation 2 e ir a su pub favorito, el Winchester. Sin embargo, Liz (Kate Ashfield), novia de Shaun, se aburre de su comportamiento y estilo de vida, por lo que termina su relación. Shaun intenta recuperar a su novia, pero en ese instante los muertos comienzan a cobrar vida alrededor del mundo.
Shaun decide salvar a Ed, Liz, su madre Bárbara (Penelope Wilton), su padrastro Phillip (Bill Nighy), y a los amigos de Liz, David (Dylan Moran) y Dianne (Lucy Davis). Su plan consiste en llevarlos al Winchester donde se refugiarían de los zombis, pero las cosas se complican. Phillip es mordido por un zombi y es abandonado en su coche. A Bárbara también le muerde un zombi, convirtiéndose en uno de ellos, pero finalmente le disparan con un rifle. David muere, ya que los zombis lo atrapan, arrancándole las extremidades y entrañas. Dianne intenta salvarlo, pero desaparece entre la multitud de muertos vivientes. Ed es mordido por Pete, quien se había convertido en zombi.
Finalmente sólo se salvan Shaun y Liz, quienes son rescatados por Yvonne (Jessica Stevenson), amiga de Shaun. Tras el caos, Ed, quien se había convertido en zombi, continua "viviendo" junto a Shaun, pero encadenado en un cobertizo. El resto de los zombis no son exterminados, sino que se los emplea para algunos trabajos manuales y/o más pesados.










