Cuando el cometa Halley se acerca a la tierra, la nave espacial Churchill se acerca para estudiarlo, descubriendo en la estela de la cola una nave espacial alienígena de enorme tamaño. Al ir a investigar a la nave, descubren que sus tripulantes asemejan murciélagos más grandes que un ser humano; rastrean la nave y ven que todos los alienígenas están muertos, como disecados, pero, en otra sala, en estado de hibernación,
hay más seres, pero con apariencia humana, y deciden llevarse a la nave
lo que parecen una mujer y dos hombres, además de uno de los
murciélagos muertos.
Pasado un tiempo, en la Tierra pierden contacto con
el Churchill,
y al enviar otra nave en misión de rescate, descubren que ha habido un
incendio abordo, pero que el módulo de salvamento consiguió partir.
Encuentran los tres cuerpos de los alienígenas
de aspecto humano y los trasladan a la Tierra, a la base de Londres.
Allí, mientras el doctor Fallada los estudia, los extraterrestres
despiertan y empiezan a alimentarse, y para ello, besan a los humanos
extrayéndoles la energía vital de sus cuerpos, como vampiros espaciales,
extendiendo una plaga por Londres, ya que cada víctima queda exprimida,
vacía, pero con vida, y necesita energía para sobrevivir en cada
ciertos periodos de tiempo.
El módulo de salvamento del Churchill llega a la Tierra, y el capitán Carlsen les explica que el incendio fue provocado por él mismo, para destruir a los alienígenas,
después de que exterminaran a toda la tripulación. Consiguen reducir a
los dos vampiros machos, pero la hembra va cambiando la forma de su
cuerpo humano, asemejando las características físicas de sus víctimas, y
les es muy difícil encontrarla, ha medida que la plaga de seres
sedientos de fuerza vital se extiende por todo Londres, causando pánico y
destrucción.
El capitán del Churchill y el Coronel Caine deben encontrar a la hembra extraterrestre antes de que se lance una bomba termonuclear
sobre la capital inglesa para detener la plaga, y la hallan en la
catedral, en un estado de trance, enviando la energía a la nave que está
en el cometa Halley, la cual se ha abierto a modo de paraguas para recibir la fuerza vital y revivir a los murciélagos disecados. El capitán Carlsen,
hipnotizado por la bella extraterrestre, la destruye con una espada,
pero él también se sacrifica, llegando a un estado de éxtasis enérgico y
viajando sus almas a la nave espacial alienígena.
El cometa Halley
se aleja por suerte siguiendo su órbita, pero quién sabe si cuando
vuelva a la Tierra, los vampiros espaciales volverán a atacar.








